


Los desafíos propios y la necesidad de dar respuesta a los niños, exigieron diferentes acciones y etapas en la trayectoria institucional.
El Portal de Belén fue el primer hogar abierto, con una capacidad de albergue de 15 niños. Se inauguró el 29 de abril de 1994 con el alojamiento de 4 hermanitos.
Para el mes de julio de 1997 se pudo adquirir un terreno en la localidad de Beccar, donde se edificó una casa con las comodidades acordes a las necesidades de los niños.
Al crecer los niños, con mayores demandas de atención propias de su desarrollo, y ante el largo período que los niños permanecían en la institución, se construyó en el mismo terreno, otra casa con capacidad para 9 niños.
La idea fue siempre generar un espacio familiar que los acompañara durante la etapa adolescente.
Actualmente, y conforme lo establece la Convención de los Derechos del Niño y las leyes que en su consecuencia se dictaron, se trabaja activamente para darle a los niños una salida definitiva de la institución, priorizando el vínculo con su familia de origen o en el seno de otra familia.
Siendo ésta una etapa de transición entre un hogar convivencial a un hogar de tránsito, aún viven varios jóvenes menores de 18 años.


















